Una nave industrial es una edificación construida para desarrollar los procesos de producción de una industria, donde no solo esté acondicionada para la utilización de maquinaria sino también para ser un centro de almacenaje.


Su tamaño en superficie o altura se realiza dependiendo de las necesidades de la industria.


Estos son los tipos de naves industriales:


Hormigón prefabricado: se construyen o se arman rápidamente, debido a que se conectan las piezas, para tener las instalaciones lo más pronto posible. Una de sus características es que no logran ser tan altas, por el tamaño del hormigón.


Estructuras de acero:  esta nave industrial es más común, fácil y rápida de construir, con espacios más iluminados, sin requerir montar pilares dentro del inmueble, lo que también optimiza el espacio.


Hormigón in situ: llevan más tiempo de construcción porque puede tener varias subestructuras dentro de la planta y a pesar del tiempo que se lleva para instalarlas, son más económicas.


Mixtas: es una de las más construidas porque combinan el hormigón con el acero, creando formas geométricas especiales en el inmueble y se construyen con menos inversión de dinero, sin sacrificar calidad y resistencia estructural.


Artículo realizado con información de meprosa.mx